Personas Sin Hogar

domingo, 19 de junio de 2011

La última entrada sobre las exposiciones de clase trata sobre las personas sin hogar, realizada por las compañeras Guiomar, Rocío y Carmen.

“Las personas sin hogar son personas que, debido a diferentes factores, sufren la ruptura de las relaciones familiares, sociales, laborales y económicas, y terminan viviendo en la calle”.


La exposición comenzó con un video en el que mostraban a un violinista tocando en el metro sin que nadie se percibiera si quiera de su presencia, multitud de personas pasaban al lado de él sin ni si quiera escucharlo o mirarlo. Se trataba de Joshua Bell, uno de los violinistas más famosos del mundo donde la gente para poderlo escuchar ha llegado a pagar altísimas cantidades de dinero.


Un buen comienzo que nos fue introduciendo en la situación de tantísimas personas con vidas totalmente distintas que se ven viviendo en la calle y sin ser nadie o nada para los demás. Como este violinista podemos encontrarnos a personas que son verdaderas artistas que por distintas razones y factores viven hoy día en la calle.


Pero en ello influyen los estereotipos y prejuicios que tenemos ante las personas sin hogar catalogándolas por la simple apariencia. Algunos de los que comentamos en clase fueron: agresivos, delincuentes, locos, sucios, que tienen muchas ayudas pero no las quieren aprovechar, que son alcohólicos y drogadictos, que están en la calle porque quieren, que no tienen estudios o cultura, que son vagos, que no buscan trabajo o que les gusta ese estilo de vida.


Tras esto, las compañeras nos aclararon distintos conceptos para una mayor comprensión de la temática.

-Indigentes: son los que no tienen recursos, o los perdieron por una media de 8 sucesos traumáticos que alteran su vida anterior.

-Vagabundos: se caracterizan por la movilidad, ya que vagan. Sin embargo, al contrario de lo que normalmente se piensa, suelen permanecer en un entorno limitado, determinado por sus actividades diarias y la localización de sus recursos sociales.

-Mendigos: son aquellos que piden dinero en la calle a cambio de nada. De nuevo, al contrario de lo que normalmente se piensa, sólo un 10 o 15% de las personas sin hogar viven de la mendicidad.

-Sin techo: son aquellos que duermen a la intemperie.


Con respecto al perfil de las personas sin hogar, puede distinguirse entre el perfil tradicional y los nuevos perfiles.El perfil tradicional apunta a un hombre de edad avanzada, soltero, con problemas de alcoholismo, origen social desfavorecido y bajo nivel formativo y educativo. Pero este perfil ha ido cambiando a lo largo del tiempo, quedando en el siguiente:

  • Hombres adultos separados o divorciados.
  • Hombres jóvenes con problemas familiares.
  • Hombres y mujeres, tanto jóvenes como adultos drogadictos o ex-drogadictos.
  • Mujeres jóvenes y adultas que han sufrido malos tratos, separaciones o divorcios.
  • Personas con un mayor nivel educativo y cultural.
  • Enfermos mentales.
  • Inmigrantes.


La temporalidad también es unaspecto importante a la hora de analizar este colectivo.

1. Incipiente. Menos de 6 meses, escasos recursos y uso de servicios de acogida.

2. Habitual. Más de 6 meses, utiliza servicios de acogida y tiene dificultades para afrontar su situación y salir de ella.

3. Crónico. Muchos años como persona sin hogar, sufre un gran deterioro físico y psicológico, no utiliza los servicios de acogida y le resulta imposible afrontar su situación por sí mismo.

No existe una causa específica que les lleve a ser personas sin hogar, sino que es debido a distintos hechos traumáticos, la media está en 8 sucesos. Puede ser debido a malos tratos, muerte de familiares, separación o divorcio, desempleo o desahucio, etc. Y a estos casos se le pueden unir una ruptura en los lazos familiares, laborales y sociales, llevándoles a un gran deterioro personal, además de la falta de apoyo familiar y afectivo, desembocado en esta situación. Los principales problemas que afectan a estas personas son la falta de vivienda, de empleo, los escasos ingresos económicos, la adicción a alguna droga, la baja autoestima o la enfermedad mental.


Solemos a veces decir que tenemos derecho a una vivienda digna, pues se encuentra recogida en la Constitución Española, pero al no ser un derecho subjetivo no está garantizado su cumplimiento.


Posteriormente, las compañeras nos pusieron un video realizado por la Asociación “Solidarios”. Esta asociación suele salir por las noches y se acercan a estas personas con café, galletas o magdalenas, para ofrecerles algo caliente como escusa para tener la oportunidad de charlar con ellas y hacerle compañía.


En cuanto a los recursos para la atención de este colectivo, principalmente son de carácter asistencialista y privado, pues solo un tercio son públicos, y del resto se encarga Cáritas o la Iglesia. Los recursos son escasos y hay dificultadpara su acceso. Es una pena que existan tan poca iniciativa y se le tenga tan poco en cuenta para la intervención que merecen ante tal situación de exclusión. Algunos de los recursos de los que se puede llegar a beneficiar algunas personas sin techo son:

* Albergues. (Máximo 3 días)

* Comedores benéficos. (San Vicente de Paul de unas 270-300 plazas, en turnos de 88 personas y Nuestra Señora del Rosario para 300 personas al día, y 1 ducha a la semana).

* Centro de orientación e Información Social (COIS).

* Centro de baja exigencia Juan Carlos I. Debido a su baja exigencia, es prácticamente el único donde las personas sin hogar con problemas de drogodependencias son aceptadas. En este centro se dispensan desayunos, meriendas y cenas, alojamiento y servicio de duchas. Sin embargo, el número de plazas es bajísimo, ya que sólo contempla 20.

* Unidad móvil. Ofrece información y atención específica en la calle y distribuye cosas (comida).

* Pisos tutelados, para la reinserción sociolaboral.


Los Educadores Sociales son fundamentales igualmente en la intervención con este colectivo. En el “Centro Amigo”, otro de los recursos que nos comentaron las compañeras, es un centro de acogida en el que trabajan profesionales como los educadores sociales con personas sin hogar, principalmente casos crónicos y que se encuentran en situación extrema de exclusión. Este centro no es meramente asistencialista como los demás, sino que trabajan en la reeducación de la personas para que pueda que pueda reintegrarse socialmente y desarrollarse como persona.


Estos educadores intervienen en 5 áreas: social, médica, jurídica, educativa y psicológica para la mejora y bienestar de la persona a través de un seguimiento especializado. Los profesionales siguen los talleres y la vida diaria en el centro y la evolución de la consecución de los objetivos interdisciplinares. Trabajan desde distintas perspectivas:

- Grupal: habilidades sociales y destrezas comunicativas.

- Emocional: expresión básica de seguimiento y tolerancia a la frustración, para que sean capaces de afrontar las dificultades del proceso y que no se vengan abajo.

- Cognitiva: memoria y comprensión.

- Física: donde trabajan la psicomotricidad.

- Los fines de semana realizan excursiones de ocio y tiempo libre.


Las compañeras terminaron con un video casero en el que preguntaban a gente que iba por la calle qué pensaban sobre las personas sin hogar. Este video ayudó a que analizásemos la concepción que tiene la mayoría de la sociedad sobre este colectivo. Las respuestas fueron de todo tipo, desde la protesta por una mayor atención hacia estas personas hasta lástima o indiferencia ya que piensan que están así porque quieren y que deberían ponerse a trabajar.


Personalmente pienso que se trata de un colectivo tan excluido que pasa a ser invisible. Las personas sin hogar son el grado más superlativo de exclusión, se concentran en ellos muchos factores que hemos ido estudiando y viendo a lo largo del curso en las distintas exposiciones.


Nosotros somos los primeros que tenemos que actuar para que esta situación cambie. Es cierto que existen muchos prejuicios sobre este colectivo, yo misma tenía algunos antes de esta exposición y eso se debe a la falta de información e implicación por este colectivo. A veces a causa de nuestra actitud social ante ellos, somos nosotros los que no queremos verlos ni admitir su situación, porque si es así nos duele y nos sentimos malas personas, por lo que preferimos hacer como si no estuvieran.


Por otro lado, los gobiernos tampoco facilitar la integración y la atención a este colectivo, como no son votos, no existen, ni se promueven recursos para este colectivo. Como vimos en la presentación, Gallardón afirma que tienen recursos suficientes y gratuitos, y Zoido menciona las ordenanzas que impiden estar en la calle, reivindicando que en el caso de personas sin hogar es necesario actuar aplicando estrictamente las ordenanzas. Además de que se engaña y manipula la opinión pública, no les importa la situación de estas personas, nos hablan del cumplimiento de unas ordenanzas y de unas leyes, pero no del cumplimiento y garantía de los derechos humanos y dignos de las personas. Para ellos son escoria social a la que hay que eliminar o por lo menos apartar para no pisarla.


Desde la actuación de profesionales de lo social debemos ante todo informarnos de este colectivo, al igual que con los demás, pues existe falta de investigación profesional en este ámbito. Debemos realizar una intervenir de forma no asistencialista, aunque también haga falta el cubrir las necesidades básicas, sino de manera multidimensional donde podamos prevenir y atender a estas personas ante los distintos factores de riesgo y la situación de vulnerabilidad.

SIN TECHO, SIN DERECHOS

Hagamos que estas personas puedan tener una vida digna, preocupémonos por su situación pues no todos les gusta vivir en la calle, acerquémonos a ellos y reivindiquemos una actuación integral en la intervención social, política y económica de este colectivo.

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