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Personas Sin Hogar

domingo, 19 de junio de 2011

La última entrada sobre las exposiciones de clase trata sobre las personas sin hogar, realizada por las compañeras Guiomar, Rocío y Carmen.

“Las personas sin hogar son personas que, debido a diferentes factores, sufren la ruptura de las relaciones familiares, sociales, laborales y económicas, y terminan viviendo en la calle”.


La exposición comenzó con un video en el que mostraban a un violinista tocando en el metro sin que nadie se percibiera si quiera de su presencia, multitud de personas pasaban al lado de él sin ni si quiera escucharlo o mirarlo. Se trataba de Joshua Bell, uno de los violinistas más famosos del mundo donde la gente para poderlo escuchar ha llegado a pagar altísimas cantidades de dinero.


Un buen comienzo que nos fue introduciendo en la situación de tantísimas personas con vidas totalmente distintas que se ven viviendo en la calle y sin ser nadie o nada para los demás. Como este violinista podemos encontrarnos a personas que son verdaderas artistas que por distintas razones y factores viven hoy día en la calle.


Pero en ello influyen los estereotipos y prejuicios que tenemos ante las personas sin hogar catalogándolas por la simple apariencia. Algunos de los que comentamos en clase fueron: agresivos, delincuentes, locos, sucios, que tienen muchas ayudas pero no las quieren aprovechar, que son alcohólicos y drogadictos, que están en la calle porque quieren, que no tienen estudios o cultura, que son vagos, que no buscan trabajo o que les gusta ese estilo de vida.


Tras esto, las compañeras nos aclararon distintos conceptos para una mayor comprensión de la temática.

-Indigentes: son los que no tienen recursos, o los perdieron por una media de 8 sucesos traumáticos que alteran su vida anterior.

-Vagabundos: se caracterizan por la movilidad, ya que vagan. Sin embargo, al contrario de lo que normalmente se piensa, suelen permanecer en un entorno limitado, determinado por sus actividades diarias y la localización de sus recursos sociales.

-Mendigos: son aquellos que piden dinero en la calle a cambio de nada. De nuevo, al contrario de lo que normalmente se piensa, sólo un 10 o 15% de las personas sin hogar viven de la mendicidad.

-Sin techo: son aquellos que duermen a la intemperie.


Con respecto al perfil de las personas sin hogar, puede distinguirse entre el perfil tradicional y los nuevos perfiles.El perfil tradicional apunta a un hombre de edad avanzada, soltero, con problemas de alcoholismo, origen social desfavorecido y bajo nivel formativo y educativo. Pero este perfil ha ido cambiando a lo largo del tiempo, quedando en el siguiente:

  • Hombres adultos separados o divorciados.
  • Hombres jóvenes con problemas familiares.
  • Hombres y mujeres, tanto jóvenes como adultos drogadictos o ex-drogadictos.
  • Mujeres jóvenes y adultas que han sufrido malos tratos, separaciones o divorcios.
  • Personas con un mayor nivel educativo y cultural.
  • Enfermos mentales.
  • Inmigrantes.


La temporalidad también es unaspecto importante a la hora de analizar este colectivo.

1. Incipiente. Menos de 6 meses, escasos recursos y uso de servicios de acogida.

2. Habitual. Más de 6 meses, utiliza servicios de acogida y tiene dificultades para afrontar su situación y salir de ella.

3. Crónico. Muchos años como persona sin hogar, sufre un gran deterioro físico y psicológico, no utiliza los servicios de acogida y le resulta imposible afrontar su situación por sí mismo.

No existe una causa específica que les lleve a ser personas sin hogar, sino que es debido a distintos hechos traumáticos, la media está en 8 sucesos. Puede ser debido a malos tratos, muerte de familiares, separación o divorcio, desempleo o desahucio, etc. Y a estos casos se le pueden unir una ruptura en los lazos familiares, laborales y sociales, llevándoles a un gran deterioro personal, además de la falta de apoyo familiar y afectivo, desembocado en esta situación. Los principales problemas que afectan a estas personas son la falta de vivienda, de empleo, los escasos ingresos económicos, la adicción a alguna droga, la baja autoestima o la enfermedad mental.


Solemos a veces decir que tenemos derecho a una vivienda digna, pues se encuentra recogida en la Constitución Española, pero al no ser un derecho subjetivo no está garantizado su cumplimiento.


Posteriormente, las compañeras nos pusieron un video realizado por la Asociación “Solidarios”. Esta asociación suele salir por las noches y se acercan a estas personas con café, galletas o magdalenas, para ofrecerles algo caliente como escusa para tener la oportunidad de charlar con ellas y hacerle compañía.


En cuanto a los recursos para la atención de este colectivo, principalmente son de carácter asistencialista y privado, pues solo un tercio son públicos, y del resto se encarga Cáritas o la Iglesia. Los recursos son escasos y hay dificultadpara su acceso. Es una pena que existan tan poca iniciativa y se le tenga tan poco en cuenta para la intervención que merecen ante tal situación de exclusión. Algunos de los recursos de los que se puede llegar a beneficiar algunas personas sin techo son:

* Albergues. (Máximo 3 días)

* Comedores benéficos. (San Vicente de Paul de unas 270-300 plazas, en turnos de 88 personas y Nuestra Señora del Rosario para 300 personas al día, y 1 ducha a la semana).

* Centro de orientación e Información Social (COIS).

* Centro de baja exigencia Juan Carlos I. Debido a su baja exigencia, es prácticamente el único donde las personas sin hogar con problemas de drogodependencias son aceptadas. En este centro se dispensan desayunos, meriendas y cenas, alojamiento y servicio de duchas. Sin embargo, el número de plazas es bajísimo, ya que sólo contempla 20.

* Unidad móvil. Ofrece información y atención específica en la calle y distribuye cosas (comida).

* Pisos tutelados, para la reinserción sociolaboral.


Los Educadores Sociales son fundamentales igualmente en la intervención con este colectivo. En el “Centro Amigo”, otro de los recursos que nos comentaron las compañeras, es un centro de acogida en el que trabajan profesionales como los educadores sociales con personas sin hogar, principalmente casos crónicos y que se encuentran en situación extrema de exclusión. Este centro no es meramente asistencialista como los demás, sino que trabajan en la reeducación de la personas para que pueda que pueda reintegrarse socialmente y desarrollarse como persona.


Estos educadores intervienen en 5 áreas: social, médica, jurídica, educativa y psicológica para la mejora y bienestar de la persona a través de un seguimiento especializado. Los profesionales siguen los talleres y la vida diaria en el centro y la evolución de la consecución de los objetivos interdisciplinares. Trabajan desde distintas perspectivas:

- Grupal: habilidades sociales y destrezas comunicativas.

- Emocional: expresión básica de seguimiento y tolerancia a la frustración, para que sean capaces de afrontar las dificultades del proceso y que no se vengan abajo.

- Cognitiva: memoria y comprensión.

- Física: donde trabajan la psicomotricidad.

- Los fines de semana realizan excursiones de ocio y tiempo libre.


Las compañeras terminaron con un video casero en el que preguntaban a gente que iba por la calle qué pensaban sobre las personas sin hogar. Este video ayudó a que analizásemos la concepción que tiene la mayoría de la sociedad sobre este colectivo. Las respuestas fueron de todo tipo, desde la protesta por una mayor atención hacia estas personas hasta lástima o indiferencia ya que piensan que están así porque quieren y que deberían ponerse a trabajar.


Personalmente pienso que se trata de un colectivo tan excluido que pasa a ser invisible. Las personas sin hogar son el grado más superlativo de exclusión, se concentran en ellos muchos factores que hemos ido estudiando y viendo a lo largo del curso en las distintas exposiciones.


Nosotros somos los primeros que tenemos que actuar para que esta situación cambie. Es cierto que existen muchos prejuicios sobre este colectivo, yo misma tenía algunos antes de esta exposición y eso se debe a la falta de información e implicación por este colectivo. A veces a causa de nuestra actitud social ante ellos, somos nosotros los que no queremos verlos ni admitir su situación, porque si es así nos duele y nos sentimos malas personas, por lo que preferimos hacer como si no estuvieran.


Por otro lado, los gobiernos tampoco facilitar la integración y la atención a este colectivo, como no son votos, no existen, ni se promueven recursos para este colectivo. Como vimos en la presentación, Gallardón afirma que tienen recursos suficientes y gratuitos, y Zoido menciona las ordenanzas que impiden estar en la calle, reivindicando que en el caso de personas sin hogar es necesario actuar aplicando estrictamente las ordenanzas. Además de que se engaña y manipula la opinión pública, no les importa la situación de estas personas, nos hablan del cumplimiento de unas ordenanzas y de unas leyes, pero no del cumplimiento y garantía de los derechos humanos y dignos de las personas. Para ellos son escoria social a la que hay que eliminar o por lo menos apartar para no pisarla.


Desde la actuación de profesionales de lo social debemos ante todo informarnos de este colectivo, al igual que con los demás, pues existe falta de investigación profesional en este ámbito. Debemos realizar una intervenir de forma no asistencialista, aunque también haga falta el cubrir las necesidades básicas, sino de manera multidimensional donde podamos prevenir y atender a estas personas ante los distintos factores de riesgo y la situación de vulnerabilidad.

SIN TECHO, SIN DERECHOS

Hagamos que estas personas puedan tener una vida digna, preocupémonos por su situación pues no todos les gusta vivir en la calle, acerquémonos a ellos y reivindiquemos una actuación integral en la intervención social, política y económica de este colectivo.

Drogadicción en Centros Penitenciarios

viernes, 17 de junio de 2011

Esta entrada está muy relacionada con la anterior temática de exposiciones sobre la intervención con presos, pero esta vez enfocada desde las drogas.


La dinámica de la exposición me ha encantado. Ha sido una suerte el poder contar con la directora de la Comunidad Terapéutica, el Educador Social y tres usuarios del centro. Estas intervenciones han facilitado un mayor aprendizaje personal sobre la temática.


Las compañeras comenzaron a través de un “programa de radio” a explicar la parte teórica de la exposición. Como se ha comentado en la anterior entrada, la droga supone un gran problema e intervención en el entorno carcelario. La droga, crea una subcultura carcelaria, en la que esta se convierte en un recurso que genera poder entre los reclusos.


Muchos han entrado en la cárcel debido a problemas de delincuencia o agresividad debido a la búsqueda compulsiva de sustancias. El 50% de la población reclusa son drogodependientes. La droga en la cárcel se convierte en un mecanismo de defensa y evasión, y es introducida por familiares y amigos, e incluso por lanzamiento de paquetes desde el exterior. Esto genera todo un tráfico ilegal interno, y genera un sistema de poder entre los reclusos. Aumenta las situaciones delictivas, las infracciones disciplinarias, y no olvidemos, la consecuencia más grave, que es la muerte.


El perfil que presentan los presos generalmente son: varones, de unos 30 a 40 años, con nivel socioeconómico medio-bajo, dificultad en el cumplimiento de objetivos, deterioro humano, físico y psíquico, nivel de estudios bajo, actividad laboral precaria y escasa cualificación, baja autoestima, falta de autonomía, enfermedades y clima familiar deteriorado.


En estas personas han intervenido ciertos factores de riesgo en sus vidas que le ha dificultado su desarrollo personal y han influido en sus conductas que le han llevado a estar donde se encuentran ahora.


- Factores de riesgo laborales: suelen tener baja formación y dificultad de búsqueda de trabajo debido al estigma social derivado de sus adicciones o su paso por la cárcel.

- Personales: pueden desarrollar trastornos de conducta, violencia, adicciones, delincuencia o suicidio.

- Familiares: debido a que su situación daña sus relaciones, provoca desintegración familiar, distanciamiento, abandono y carencias afectivas.

- Salud: debido a trastornos mentales y enfermedades infecciosas.


Posteriormente, se habló de la Comunidad Terapéutica. Ésta se encontraba hasta hace poco tiempo dentro de F.A.D.A.I.S., un centro de atención a las drogodependencias y adicciones, situado en Almonte. En este centro se atiende a personas de cualquier sexo y edad, accediendo desde la calle por voluntad propia o por orden judicial, o derivados de los centros penitenciarios. Esto es posible debido a la buena relación que mantienen con el centro penitenciario “La Ribera” (Huelva). Esta cárcel cuenta con una UTE (Unidad Terapéutica y Educativa), donde se ofrece otro tipo de tratamiento a los reclusos, y desde la que se derivan a algunos usuarios a F.A.D.A.I.S. El objetivo que persiguen es la incorporación en la sociedad y la mejora de la calidad de vida de los usuarios,basándose en principios como la calidad de vida, igualdad, eficacia, trabajo en equipo, innovación, respeto, etc. Presta servicios en drogodependencias y adicciones, así como en el ámbito sociolaboral, con la finalidad de satisfacer las demandas y expectativas de las personas que atiende en el ámbito de la comunidad terapéutica. Entre el equipo profesional, cuentan con psicólogos, trabajadora social, educadores sociales administrativa, cocinero, enfermeras, monitores, personal de limpieza y un conductor, que atienden a un total de 46 usuarios del centro.


La estancia aproximada en la Comunidad Terapéutica es de 6 meses aproximadamente. Resulta muy positiva esta estancia, ya que supone el primer contacto que tienen los presos con la sociedad. Según la directora “la comunidad es un laboratorio donde a los drogodependientes se le dan herramientas para que ellos ensayen para cuando salgan a la vida real, a la calle”.


En esta comunidad se trabajan desde distintas áreas:

- Áreas médicas y sociales, en las que se los educadores sociales y la trabajadora social tratan las consecuencias sociales de la droga y se les enseña a vivir sin drogas, llenando el vacío que deja la desintoxicación, laborales y ocupacionales.

- Área laboral y ocupacional, en la que se trata el desequilibrio que tienen en el horario y se realizan actividades ocupacionales.

- Área psicológica, desde la que se llevan a cabo terapias de grupo.


El Educador Social también intervino durante la exposición explicando sus funciones y vivencias en la comunidad. Sus funciones dependen del turno que tenga, pues por las mañanas realiza tareas más burocráticas haciendo informes y por la tarde más lúdicas y dinámicas, realizando actividades de educación de adultos, cortos, exposiciones, educación en valores, talleres de fontanería, etc. Aunque nos dijo que su principal función es la de prepara a la persona mediante habilidades sociales y demás, para no hacerles dependientes de la droga. Dijo que los usuarios suelen implicarse mucho. Los educadores son la columna vertebral del centro, estando su despacho ubicado estratégicamente en el centro de la comunidad. Son los que derivan los casos, y conectan las actividades y tratamientos. Escuchan a los usuarios, y manejan los hilos de la comunidad. Según nos comentó el educador social, se necesita contar con una importante capacidad de adaptación y flexibilidad ya que de una semana a la siguiente entra y sale usuarios y los grupos cambian, por lo que hay que ser flexible en el diseño de actividades y en el proceso de evaluación.


Las intervenciones de los usuarios de la comunidad también fueron enriquecedoras y de gran ayuda para una mayor comprensión de la temática. Las vivencias de cada uno me dejaron sorprendida e impresionada por las experiencias que había tenido cada persona tanto fuera como dentro de la cárcel, lo que le había llevado al centro, el día a día dentro de éste, el trato que le habían dado, la relación con la familia, etc. Verdaderamente es asombrosa la capacidad y fuerza de voluntad que han demostrado para salir adelante y tener la oportunidad de tener un futuro mejor. Uno de ellos decía “me han devuelto las ganas de vivir”.


Personalmente les he visto con mucha fuerza y afán de superación para continuar con su vida ante el recorrido tan difícil que han tenido y ante las dificultades que se les presentan cuando salgan a la calle, ya que por desgracia este colectivo al igual que muchos otros, presenta una serie de prejuicios y estereotipos que obstaculizan una verdadera integración social y normalización de la persona.


La directora nos transmitió la importancia de los educadores en este tipo de centros y con este tipo de personas, reconociendo que antes de drogodependientes son personas, y que hay que tratar con las personas, para que dejen de ser drogodependientes. Debemos darnos cuenta de que existe otro modelo de presos que estudian y quieren ingresar en este tipo de centros para rehabilitarse y poder reinsertarse en la sociedad.


Otra de las cosas que me sorprendió fue el agradecimiento que le hacían en todo momento al educador social, estaban muy contentos y satisfechos de la labor de éste y del trato que tenía con ellos. Me gustaría que en mi futuro profesional pudiese aportar y contribuir tanto al bienestar de unas personas y que lleguen a sentir ese mismo sentimiento de alegría y agradecimiento por el trabajo de un educador social. Desde luego este profesional demostró que lleva la educación social como vocación, posee cualidades y valores para poder trabajar con personas, esa creatividad, sensibilidad e intuición para analizar las necesidades de cada persona del grupo y satisfacerlas desde lo socioeducativo.

Presos

sábado, 4 de junio de 2011


La exposición de este grupo se ha basado en la intervención socioeducativa en situaciones de privación de libertad y el entorno carcelario.

En primer lugar, los compañeros nos han preguntado los tópicos y prejuicios que se tiene previamente sobre los presos y qué pensamos que puede hacer un Educador Social en el entorno carcelario.


Se trata de personas que han cometido todo tipo de delitos, y que tras pasar por un proceso judicial han sido aislados en cárceles. Tradicionalmente, la cárcel es un lugar que se utiliza para proteger a la sociedad de elementos peligrosos, disuadir a quienes pretenden quebrantar la ley o acallar a oponentes políticos. Cumple básicamente una función preventiva, de castigo y de reinserción social. En teoría, según la Ley Orgánica General Penitenciaria 1/1979, se pretende reeducar para la reinserción social, de forma que aquellas personas que pasen por la cárcel no vuelvan a cometer delitos como el que produjo que entraran en ella… ¿Pero se reeduca en realidad?


Para que se produzca el proceso de reeducación para la reinserción social, se deben dar una serie de requisitos. En primer lugar, debe seguir el principio de individualización, ya que el proceso y el módulo penitenciario en el que se encuentre deben ajustarse a sus características. En segundo lugar, debe cumplirse la progresión de grado, que supone la reducción de la condena cuando el preso demuestra buena conducta. Tratamiento penitenciario, a través de talleres, cursos y demás actividades educativas. Y por último, debe existir comunicación con el exterior y permisos de salida, que conecten y motiven a la persona a reintegrarse en su entorno.


Dentro de la cárcel el colectivo es muy heterogéneo, podemos encontrarnos drogodependientes, inmigrantes, enfermos mentales, deficientes patológicos, etc. Hombres y mujeres de todas las edades, de distintos entornos sociales, con distintos recorridos vitales. Damos por hecho que cada caso es un mundo, marcado por distintas trayectorias que les han llevado a cometer los delitos por los que se encuentran en la cárcel. Pero lo que hay que analizar es que de alguna manera, su proceso de socialización ha sido deficiente, y los ha llevado a cometer actos que están penados por la sociedad.


Algunas de las teorías más importantes que se han utilizado para explicar la cuestión de los delitos e infracción de la ley son las siguientes.

- Teoría de la Asociación Diferencial (Edwin Sutherland). Defiende que las personas tienden a incumplir la norma establecida, percibiendo este acto como algo positivo. Esto nos lleva a la tendencia a infringir las normas. Los comportamientos y valores de las personas son consecuencia de las experiencias vividas.

- Teorías Subculturales (Cohen). Atribuyen que las personas se dividen dependiendo de sus propias ideas, creencias, valores, a través de las cuales crean sus propias normas. Por tanto, los delincuentes tienden a unirse entre sí.

- Teoría del Etiquetamiento (Becker). Propone que el delito no se define por el acto, sino por la consecuencia de la norma y sanción aplicada al delincuente. Por tanto, si no realizamos un cierto comportamiento, es por las sanciones que de él se derivan.

- Teoría de la Relación Social. Los estigmas pueden hacer que una conducta perdure en el tiempo. Por tanto, acabamos confirmando las expectativas negativas que los demás tenían de nosotros.

Teorías criminológicas de los 90:

- Teoría General del Crimen. Proponen que las personas buscan sus beneficios a pesar de que ello suponga el incumplimiento de las leyes.

- Modelo de la coerción (Patterson). Expone que las personas van adquiriendo conductas antisociales en los diferentes ámbitos por los que se mueven (familia, escuela, amigos…) manifestándose estas en conductas antisociales en la etapa de la adultez.


Las compañeras quisieron ofrecernos una exposición más dinámica a través de la presentación de distintos profesionales que intervienen en el entorno carcelario, interpretado por las propias compañeras. Éstas representaron el rol de una educadora de la cárcel y coordinadora del CIS (Centro de Inserción Social), una coordinadora de la Asoc. Pro-Derechos Humanos en la cárcel y otra compañera representando al Padre Jesús (Párroco de Torreblanca y de la cárcel).


A través de lo que nos aportaron cada profesional, he podido hacerme una idea más amplia de cómo se trabaja en la cárcel con los presos y también sobre cómo influye y funciona la DROGA en el entorno carcelario.


El papel del Educador Social es fundamental dentro del entorno carcelario para llevar a cabo la reeducación e integración social del preso en la sociedad. Algunas de las funciones reeducativas que realiza este profesional son:

- Llevan los expedientes personales de los internos.

- Trabajan con los grupos temas educativos como habilidades sociales, los hábitos de higiene, etc.

- Realizan procesos de socialización terciaria, que pretende que el recluso desaprenda las conductas antisociales que tiene integradas, incorporando nuevas conductas para su futura reinserción social.


Pero aparte, en la cárcel también trabajan muchos otros profesionales, los cuales deben poseer ciertas características y cualidades en su perfil como:

- Gran capacidad de escucha, debido a la dificultad de las situaciones e historias que han llevado a cada persona a este lugar.

- Capacidad de comprensión y empatía, ya que a veces se crean malentendidos.

- Tener conocimientos de psicología, pues en la mayoría de los presos, la mentira es la base de sus vidas.

- Tener gran motivación e implicación para trabajar en este ámbito.


Estos profesionales trabajan en distintas áreas de profesionales que son:

- El área mixta: donde se incluyen aquellos trabajadores que no tienen mucho contacto con los internos. Ejemplos de estos profesionales son los trabajadores del economato, los encargados de los talleres, los que suministran los lotes higiénicos, etc.

- Las oficinas: se trata de funcionarios que se encargan de la gestión administrativa y el funcionamiento de la prisión.

- Los que trabajan en interior, con un contacto más directo con los reclusos. En esta área se concentran los funcionarios de vigilancia, los educadores y trabajadores sociales, psicólogos, los pedagogos, etc. se trata de un avance importante, ya que, a diferencia de otros colectivos, en este sí que se reconoce la presencia del perfil profesional del educador social.


En cuanto a las funciones del Educador Social con respecto a la reeducación de los presos (que es lo que nos interesa), resulta muy difícil llevar a cabo esta función “Desaprender lo aprendido”. Los datos nos dicen que aunque las personas tuviesen un proceso satisfactorio, es normal que como mínimo el 50% reincida. Se puede afirmar que se cumple en casos contados, pero existen muchos factores que dificultan esta reeducación como son los problemas de masificación, que dificulta los tratamientos individualizados y los continuos traslados que sufren los presos de una cárcel a otra debido a la movilidad interna. Otro factor es la pérdida del carácter intimidatorio de la cárcel, derivado de la existencia de muchas modalidades de condena. En los casos más marginales, a veces las condiciones de vida que disfrutaban dentro de la cárcel eran mejores que las que tienen fuera, lo que les hace reincidir para volver. En otros, debido a la disminución de condena, llegan incluso a pensar que ha valido la pena pagar ese precio.


Resulta muy complicado la reeducación, pero en los casos en los que se consigue también resulta muy difícil que el recluso consiga una plena integración en la sociedad y en la mayor parte de las veces a causa de nuestros prejuicios y temores. El estigma del preso perdura en la calle y hace que se le margine y no pueda adaptarse y normalizar su vida, por lo que las salidas que le quedan son bastante duras: o continua intentando hacerse un hueco y formar parte en la sociedad como otra persona más, o vuelve a tener las mismas conductas que le llevaron a la cárcel, o puede que acabe por no encontrar su libertad tan ansiada y decida abandonar su vida ante el intento frustrado de encontrar una salida.


Pienso que trabajar en este ámbito resulta bastante complicado y supone un dilema moral, pues en la cárcel podemos encontrarnos a personas que han cometido todo tipo de delitos, desde un robo a un asesinato pasando por una violación. Hechos que han causado consecuencias muy graves incluso mortales a personas y familias inocentes. Pero tenemos que tener una visión profesional a la hora de intervenir con estas personas para que puedan ser reinsertados en la sociedad porque nosotros no estamos para juzgar sino para educar. Pues se trata de un fracaso del proceso de socialización e integración social a nivel individual, profesional y social.


Me ha gustado mucho este tema porque no lo hemos tratado nunca en clase y me ha llamado siempre la atención. Además, en el 1ºcuatrimestre hice una entrada sobre presos y su intervención de reeducación y la importancia de la actuación de profesionales como los Trabajadores y Educadores Sociales. También el año pasado fuimos con el profesor Joseluís Sarasola a la cárcel Sevilla 1 y me gustó mucho la experiencia porque pude observar que el educador (aunque no fuese educador social) intervenía con algunos presos en la enseñanza de nuevos valores, conductas y habilidades sociales.

Por último, me gustaría finalizar esta entrada con una canción me os aconsejo que escuchéis su letra. el grupo se llama Disidencia y el vídeo va acompañado de fragmentos de la película El Mil Usos, espero que os guste!


Infancia y Salud

lunes, 30 de mayo de 2011



Se ha comenzado con la definición del concepto de Infancia y Salud. La salud no tenemos que entenderla como la ausencia de enfermedad, sino como el bienestar tanto físico, mental como social. Al reconocer el ámbito social, se abre una vía para la intervención no sólo sanitaria en la gestión de la salud, sino también social y educativa, pues la infancia es una etapa de la vida fundamental para que la persona tenga una buena calidad de vida y la aparición de la enfermedad hará que se preste una mayor atención e intervención para que, vinculadas al cuidado del menor, cuente con una cubertura tanto sanitaria como socioeducativa.


Por ello, es muy importante tener presente los Derechos del Niño con los que el niño debe contar en cualquier lugar. Los derechos de los niños se presentan como obligaciones exigidas a las personas individuales o las instituciones, aunque debido a la poca capacidad sancionadora de los Comités de Derechos del Niño, estos derechos no se cumplen en la mayoría de los casos. Los niños tienen derecho a la protección y cuidados que necesiten, en la atención a la salud debería quedar también garantizada la atención a los condicionantes sociales que la alteran.


Con respecto a la salud, los niños pueden tener necesidades como la alimentación, vivienda, higiene, atención sanitaria, sueño, descanso, espacio exterior, ejercicio físico y protección de riesgos físicos adecuados. Que estos derechos no se tengan que ver mermados en los niños a causa de la enfermedad y la hospitalización. Se puede atender mediante una atención social, educativa, lúdica e informativa. Se trata de lograr que el proceso de hospitalización no haga romper al menor del todo con los procesos y necesidades propias de una persona de su edad.

- Lúdico: ocio.

- Educativo: trasla

dar la escuela al hospital (aula hospitalaria).

- Informativo: ofrecer información sobre su enfermedad y sus derechos.


En Andalucía los derechos de los niños se ven protegidos a través del Plan Integral de Atención a la Infancia de Andalucía. Este plan garantiza que los menores gocen de todos los derechos y libertades que tienen reconocidos. Promueve el desarrollo armónico del menor en su núcleo familiar, logra el acceso de todos los niños en los sistemas educativos, culturales y recreativos y garantiza la protección de aquellos menores que carecen de familia o situación de protección.


La aplicación práctica que expuso este grupo fue programa impulsado por La Caixa en el hospital Sevillano Virgen del Rocío. A través de este programa se establecen ciberaulas en los hospitales.


No son lo mismo aulas hospitalarias que ciberaulas.

- Las aulas hospitalarias trasladan el colegio al hospital, y en ellas se imparten las asignaturas normales como matemáticas, lengua, etc. tienen una gran importancia, ya que el niño no debe desconectarse del sistema educativo, pues esto provocaría posteriores problemas para la integración en los centros. Para ello utilizan una pedagogía hospitalaria, que a su vez se deriva de la Educación Especial. Se trata de enseñar contenidos en el contexto hospitalario, como complemento a la acción médica. Se promueve no sólo la escuela y la continuidad con la escolarización, sino también la amistad y las relaciones. Los profesores hospitalarios son profesores, y no van en bata sino con ropa normal para normalizar la situación. Se trata de una práctica que se lleva a cabo principalmente en Europa. Se imparten por la mañana.


- Las ciberaulas son lugares de juego, ocio y tiempo libre. Se realizan muchas actividades con los niños, juegos con el ordenador, colorean, usan recortables, juegos de mesa, juegos de magia, cuentos, música, películas, etc. No hay un número fijo de niños. Cualquier niño que esté hospitalizado puede acudir siempre que tenga autorización médica y sus condiciones físicas se lo permitan, y abandonan el ciberaula una vez que vuelven a sus casas. Cumplen una importante función, ya que a través de actividades lúdicas, los distraen del aburrimiento y la frustración que ocasiona la estancia en el hospital, y la vivencia de distintas enfermedades. Además, fomenta las relaciones con otros niños y niñas, lo que resulta muy beneficioso para conseguir una situación lo más normalizada posible dentro del contexto hospitalario. Sus familiares, hermanos, primos pueden también entrar y jugar con ellos, promoviendo una vez más esta red de relaciones. Por unos momentos se les aparta de los efectos estresantes de la vivencia de la enfermedad, se olvidan, se relacionan y se divierten de forma lúdica y creativa.


Los compañeros elaboraron un vídeo sobre el proceso por el que un niño llega a una ciberaula. Normalmente, los padres son los que se informan sobre la existencia de estos lugares, y convencen a sus hijos para que acudan. Otras veces, los encargados del programa acuden a las distintas plantas, y preguntan por los menores que pueden realizar estos talleres, para llevarlos. Al llegar, se les toma el nombre y la planta a la que pertenecen, para saber donde llevarlos si nadie va a recogerlos. No se les pregunta la enfermedad.


El papel del Educador Social en el contexto hospitalario no está reconocido. Personalmente me cuesta creer que estos profesionales no intervengan en ámbitos tan importantes como los que estamos viendo en clase, donde los educadores sociales estamos preparados y cualificados para trabajar en la mejora de la calidad de vida y autonomía de estas personas así como su integración en la sociedad.


Algunas de las funciones que puede realizar el educador social son:

- Actividades para fomentar la interacción entre niños.

- Reintegración en el entorno escolar de origen, por su desvinculación durante la hospitalización.

- Estudio individual de cada menor, en la medida que la única característica que comparten es la existencia de una enfermedad.

- Coordinar la familia con el resto de profesionales.

- Coordinar el aula hospitalaria con la escuela de origen.


El Educador tendría que intervenir en un contexto difícil, en el que hay que tener en cuenta el tipo de enfermedad y lo que le permite realizar a la persona, por ello hay que intervenir consensibilidad, pues son menores hospitalizados a los cuales hay que tratar con normalidad según sus características para minimizar al máximo los componentes traumáticos de la enfermedad y la estancia en el hospital, teniendo en cuenta que se encuentran en una etapa que debería caracterizarse por la vitalidad, el aprendizaje y el juego.


Por ello es necesario seguir con la continuidad del proceso educativo del menor y tener una buena coordinación entre la familia, los profesores del hospital y el centro educativo para el bienestar del menor, donde interviene el Educador Social en la cubertura de las necesidades educativas, afectivas y sociales.

Salud Mental

viernes, 27 de mayo de 2011

La entrada que escribo a continuación trata de la exposición de las compañeras Clara, Cristina y Esperanza sobre Salud Mental.


Las compañeras han introducido la exposición preguntando cuál era la concepción que teníamos nosotros sobre este el tema, además de ir dando unas ideas básicas sobre esta temática. Para comenzar a explicar el recorrido histórico de esta temática, las compañeras nos pusieron el principio de la película Shutter Island, donde se refleja muy bien la concepción y la intervención que se hacía antiguamente con personas con problemas de salud mental. En ella podíamos ver como hacinaban a la gente con algún tipo de problema en manicomios, encadenadas, en mal estado físico, con la mirada perdida, sin un tratamiento individual adecuado, etc.


Con respecto a los manicomios, nos explicaron que era la única institución de atención a la Salud Mental existente, pero que se trataba de un sistema de control social. En estas instituciones se realizaban operaciones de lobotomía, elecktroshock y duchas heladas. Era como un “cajón de sastre” donde destinaban a cualquier persona que se saliese de los parámetros de la sociedad, personas que molestasen al sistema. Un instrumento para dar respuesta a la pobreza, enfermedad o marginación. Esto queda muy bien ilustrado en la película “El intercambio” que también nos pusieron las compañeras y donde se observan estos hechos, teniendo como consecuencias el deterioro personal y el agravamiento de la enfermedad ante el personal no cualificado y la falta de recursos y tratamientos adecuados a las necesidades de cada persona.


Esta breve, pero clara, historia sobre la salud mental provoca prejuicios y estereotipos en los demás, al considerarse como personas que nos producen miedo e inseguridad, ya que pensamos que no tienen control sobre sí mismos, que no son personas inteligentes o con capacidad para adaptarse a la sociedad. Pero además, nos ayuda a valorar la evolución de esta temática y a considerarlo como el germen de las primeras trabajadoras sociales. También hablamos sobre el proceso dereforma psiquiátrica, que permitió el desmantelamiento de los manicomios, creando nuevos servicios de atención integrados en la comunidad. Fue inspirado en un clima de democracia, Derechos Sociales, avances farmacéuticos, etc. Empieza a concebirse que la atención sanitaria debe combinarse con la atención social, por lo que la figura del trabajador social o el psicólogo se incorpora al tratamiento.


Posteriormente, las compañeras explicaron algunos conceptos e ideas claves para comprender mejor el tema de salud mental, haciendo hincapié en que ésta no es lo mismo que enfermedad mental. Pues la salud mental es mucho más que la enfermedad, tiene que ver con la vida diaria de cada persona, cómo trabaja, cómo vive, cómo se siente, etc. Mientras que la enfermedad es un conjunto de trastornos mentales que se diferencian entre ellos por los síntomas que presentan, por el periodo de la vida en el cual se inician y por su evolución.


La enfermedad mental afecta a un 25% de la población, y puede entrarle a cualquier persona. Normalmente, una persona sufre una enfermedad mental porque tiene uno o varios factores de riesgo. Estos pueden ser tanto sociales como genéticos. Por tanto, hemos podido comprobar que la enfermedad mental es menos biológica de lo que creíamos, ya que las circunstancias sociales de las personas pueden ser la puerta de entrada de la mayoría de las enfermedades mentales. Pérdida brusca de personas queridas, acontecimientos como accidentes o enfermedades físicas, pueden afectar tan profundamente a la persona, que acabe manifestando alguna enfermedad mental. Enfermedades como la esquizofrenia, nos pueden llevar a ver alucinaciones o escuchar voces en nuestra cabeza, que nos dificulten las relaciones sociales. A raíz de esto, las personas pierden habilidades sociales, desarrollan una gran inseguridad y muestran apatía por lo que está a su alrededor.


El tema de la esquizofrenia me llamó mucho la atención porque le tengocierto respeto, debido en gran parte al desconocimiento y desinformación sobre él. Para explicarnos de una forma comprensible esta enfermedad y saber lo que piensa un esquizofrénico, las compañeras cogieron a una voluntaria y le pusieron unos auriculares donde hablaban varias voces menospreciando a la personas con frases como “no vales para nada” “todo el mundo te está mirando”, mientras que la compañera tenía que hablar ante unas preguntas sobre una entrevista de trabajo. Cuando todo el mundo escuchamos esas voces constantes en nuestra cabeza, pudimos comprender y acercarnos al día a día de una persona con esta enfermedad.


Los principales tipos de enfermedades mentales son:

Trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicótropas como: alcohol, opioides, cannabinoides, sedantes o hipnóticos, cocaína, estimulantes como la cafeína, alucinógenos, tabaco, disolventes volátiles, múltiples drogas u otras sustancias psicótropas

Trastornos mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos (demencias).

- Trastorno psicótico, síndrome de abstinencia.

Esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastorno de ideas delirantes.

- Esquizofrenia, esquizofrenia paranoide, catatónica, trastorno esquifoafectivos, psicosis.

Trastornos del humor (afectivos).

Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomortos.- Episodio maníaco, trastorno bipolar, episodios y trastornos depresivos.

- Trastorno de ansiedad fóbica, trastorno obsesivo-compulsvo, trastorno disociativo, otros trastornos neuróticos, reacciones a estrés grave y trastornos de adaptación

Trastorno del comportamiento asociados a disfunciones fisiológicas y a fa

ctores somáticos.

- Trastornos de conducta alimentaria, trastornos no orgánicos del sueño, abuso de sustancias que no producen dependencia.

Trastorno de personalidad y del comportamiento del adulto

Trastorno del desarrollo psicológico

Trastornos del comportamiento y de las emociones de comienzo habitual en la infancia y adolescencia.

Trastorno mental sin especificación.


No existe teoría que explique la causa de la enfermedad mental. Existe la Teoría de la Foto en la que explica que quien comienza a sufrirla cambia totalmente, tanto física como psicológicamente, se convierte en otra persona.


Sobre las características psicosociales que presentan estas personas se encuentran: baja autoestima, inseguridad, carencias afectivas, baja capacidad de autocrítica, dificultades para diferenciar entre el bien y el mal, aislamiento, apatía, poca concentración, deterioro de habilidades sociales.


También hemos conocido que existen diferentes factores de riesgo. La presencia acumulada de múltiples factores de riesgo, unida a la ausencia de factores de protección o a la interacción en contextos situacionales de riesgo, favorecen el paso de un estado mental saludable, a un mayor grado de vulnerabilidad, que puede desembocar finalmente en un trastorno mental.. Estos factores de riesgo suelen ser:

Genotipo-->Sociales-->Ambientales-->Económicos-->Relacionados con la familia-->De carácter individual.


Es importante saber que no es determinante que influya un factor o una combianación de factores, no tiene por qué provocar una enfermedad mental. Es probable pero no determinante.


Tratando ahora aspectos más burocráticos, comentar que los servicios y equipos actuales de atención a la salud mental, la situación actual de la atención a la Salud Mental queda regulada en el decreto 20 de Diciembre de 1988 de la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Andalucía.


Andalucía es pionera en la práctica de nuevos recursos en los que se basa la reforma psiquiátrica anteriormente comentada. Los recursos sanitarios que actúan en el ámbito de la salud mental son: los Servicios Sanitarios Generales, los Equipos Básicos de Atención Primaria y los Equipos de Salud Mental de los Distritos de Atención Primaria. Podemos encontrar distintas unidades que se encargan de trabajar con estas personas en los que se encuentran los siguientes que voy a nombrar:

UNIDADES ESPECÍFICAS DE SALUD MENTAL

Ø Unidades de Salud Mental Comunitaria (USMC)

Ø Unidades de Rehabilitación de Salud Mental (URSM)

Ø Unidades de Salud Mental Infanto-juvenil (USMI-J)

Ø Unidades de Hospitalización de Salud Mental (UHSM)

UNIDADES DE CARÁCTER EXPERIMENTAL

Ø Comunidades Terapéuticas de Salud Mental (CTMS)

Ø Hospital de Día de Salud Mental (HDSM)

Ø Unidad de Docencia y Psicoterapia.

RECURSOS Y APOYO SOCIAL

Ø FAISEM (Fundación andaluza para la integración social del enfermo mental)

Ø Fundación Tutelar NADIR

Ø Comunidad Terapéutica Santa Clara


La Comunidad Terapéutica Santa Clara es donde las compañeras han basado su aplicación práctica. Ésta lleva a cabo un gran abanico de programas y actividades para que los pacientes mejoren su salud mental, ya que NO EXITE CURA, SÓLO MEJORA, a través de una atención que tenga como objetivo que la persona consiga ser autónoma y se integre en la sociedad.


Por lo que nos contaron las compañeras sobre su experiencia en la comunidad y todo lo trabajado, es necesario tener en cuenta la heterogeneidad del grupo, ya que muchos de los usuarios, son personas que habían tenido una vida anterior normalizada y una trayectoria profesional exitosa, pero que, sin embargo, en la edad adulta habían desarrollado una enfermedad mental. Por tanto, no se les puede tratar ni como tontos ni como locos, ya que saben perfectamente de lo que estás hablando y lo que estás haciendo con ellos. Lo importante, es la introducción de este punto de vista social en el tratamiento. Ya que la enfermedad muchas veces tiene desencadenantes sociales, al tratamiento sanitario, debe unirse esa vertiente social y educativa.


El papel del Educador Social no se contempla en Andalucía, sino que sus funciones son llevada a cabo por el monitor ocupacional. Supone la ausencia del perfil del educador en el ámbito de la salud mental como uno de los déficits de la inclusión de la perspectiva social que se inició con la Reforma Psiquiátrica. Profesionales de tipo médico-asistencial bloquean la incorporación de profesionales como los educadores sociales, capaces de desarrollar roles rehabilitadores y preventivos. Los equipos interdisciplinares están compuestos por trabajadores sociales, psicólogos, psiquiatras, terapeutas ocupacionales, auxiliares de enfermería o celadores. Pero la figura del Educador Social es necesaria para trabajar la capacidad de inserción en el medio social y familiar de las personas con enfermedad mental. Algunas de las líneas de intervención son: • Formación e integración laboral. • Desarrollo cognitivo. • Intervención con las familias. • Relación entre drogodependencia y enfermedad mental. • Ocio y el tiempo libre.


Por último, las compañeras quisieron que supiésemos que las personas con enfermedad mental están más presentes en la sociedad y en la historia de lo que parece. Para ello, utilizaron una manera muy novedosa de explicar esta temática, nos hicieron saber que existen muchos artistas como Van Gogh, Dalí, Munch, Juana la Loca, Nietszche o John Nash, considerados referentes internacionales por su prestigioso y original aporte a sus diferentes ámbitos, siendo sus obras producto de su enfermedad mental.


Si me hubiesen preguntado el día antes de la exposición que si me gustaría trabajar en el campo de salud mental con personas que tienen enfermedades mentales, trastornos mentales y conductuales, esquizofrenia y demás, lo más seguro es que hubiese dicho que no. Pero después de las aportaciones de las compañeras, informándonos y acercándonos a este campo tan nuevo para mí, ahora mismo no descartaría intervenir como profesional ante este colectivo. Se trata de no tener miedo a lo que es diferente, sino de integrarlo y provocar su participación de forma que sea productivo para la sociedad. Por ello me quedo con el mensaje de la exposición de que no hay que actuar desde el miedo a la enfermedad mental, sino que hay que establecer relaciones con ellas que le sirvan de puente a la realidad, porque lo que ellos viven podríamos llegar a vivirlo cualquiera de nosotros.